POR PRIMERA VEZ SE DARÁ CUMPLIMIENTO A LA LEY NACIONAL QUE ENALTECE A OBERÁ COMO CAPITAL NACIONAL DE LOS INMIGRANTES

La Ley Nacional que declara Capital Nacional del Inmigrante a la Ciudad de Oberá, y tiene como autora a la legisladora nacional por Misiones, Stella Maris Leverberg, se pondrá en funcionamiento por primera vez mañana jueves 9 de julio, fecha fundacional de la citada ciudad.


Se trata de una Ley Nacional que enaltece el valor histórico de la inmigración en la provincia, y destaca a Oberá como cuna del semillero de la diversidad cultural que los inmigrantes han aportado a toda la región. Una normativa que abrirá puertas al turismo local y extranjero, y nos convoca a poner en valor el acervo de costumbres, tradiciones y matices que trajeron en su sangre aquellos que se animaron

a fundar nuevas tierras fértiles al huir de las miserias y hambrunas que sufría la Europa del Siglo XIX.

 

Oberá fue fundada un 9 de julio de 1928. Entre sus primeros habitantes sobresalían los descendientes de inmigrantes europeos venidos en distintas épocas, sobretodo luego de la Primera Guerra Mundial, donde ganaron presencia los alemanes, daneses, ingleses y suizos.

 

Oberá, que en guaraní significa “la que brilla”, remonta sus orígenes a las primeras oleadas inmigratorias en suelo misionero producto de la política de inmigración y colonización que impulsa los sucesivos gobiernos nacionales ya a fines del siglo XIX. Estas políticas coinciden con el reconocimiento como Territorio Nacional en 1881, fecha en que el Gobierno Federal la declara en ese estatus y que es designado Gumersindo Roca (hermano del ex presidente Julio A. Roca) como Gobernador. Antes de la llegada de los primeros colonos, la zona donde hoy se emplaza la ciudad de Oberá, transitaban nativos y contrabandistas de caña brasileña.

 

A la fecha se cuentan alrededor de veinte colectividades y más de treinta credos. Lo que se expresa en un ambiente de convivencia entre diferentes culturas sin igual en nuestro país y un interesante ejemplo para el mundo. Desde 1980, cada mes de Septiembre, se lleva a cabo la Fiesta Nacional del Inmigrante, un acontecimiento trascendental para la comunidad obereña y para los misioneros. Un evento cultural de talla internacional que reúne las diferentes expresiones culturales, gastronómicas y las diferentes tradiciones que cada pueblo ha aportado para que nuestra ciudad y nuestra provincia sea hoy un ejemplo de paz, convivencia y trabajo.