SE LANZÓ JORNADA PROVINCIAL PATRIA EDUCATIVA "TENEMOS ESCUELAS". CUENTA CON DECLARACIÓN DE INTERÉS DE LA HCDN ANTE PROYECTO PRESENTADO POR LEVERBERG

Este martes se llevó a cabo el acto de apertura del Encuentro Provincial Patria Educativa "Tenemos Escuelas", que en esta ocasión reunió a educadores de distintos municipios de la provincia de Misiones. La Unión de Docentes de la Provincia de Misiones (UDPM) participó con delegados y su titular y diputada nacional, Stella Maris Leverberg.


El evento se realizó en el Centro de Convenciones del Parque del Conocimiento, de la ciudad de Posadas. Para la ocasión estuvo presente el secretario de Educación de la Nación, Jaime Perczyk; acompañado por vicegobernador Hugo Passalacqua, el ministro de Educación de Misiones, Luis Jacobo, el de Derechos Humanos Edmundo Soria Vieta, el

 de Desarrollo Social Joaquín Losada, entre otras autoridades.

 

“Esta jornada es para la reflexión y debate sobre todas las conquistas educativas de estos 12 años, y reflexionar sobre la agenda a seguir entre estudiantes de magisterio, docentes y directivos, y UDPM acompañando el desafío de seguir ubicando a la educación al tope de la agenda pública”, manifestó Leverberg.

 

El evento fue declarado de interés nacional por la Honorable Cámara de Diputados de la Nación por un proyecto presentado por la legisladora nacional misionera Marilú Leverberg. Esta actividad se viene realizando de manera itinerante en diferentes provincias argentinas. El primero de estos encuentros se llevó a cabo el año pasado en Tecnópolis, donde se dieron cita alrededor de 2.500 docentes de todo el país.

 

FUNDAMENTOS DEL PROYECTO: “Patria Educativa” es una idea a nivel nacional que tiene por objetivo reunir a todos los docentes y actores involucrados en la gestión educativa, para mirar desde el 2003 hasta el presente el proyecto de inversión, de crecimiento, de garantías de derechos que se han realizado a nivel nacional en el ámbito educativo. En la actualidad, las escuelas volvieron a estar en el centro de la escena al ser consideradas una prioridad dentro del modelo de país que se puso en marcha en los últimos años. Los logros alcanzados fueron posibles por al aumento del presupuesto educativo que protagonizó Argentina.

 

En 2003, se destinaba al área el 3.86 por ciento del PBI, mientras que en la actualidad se invierte el 6 por ciento, el porcentaje más alto en la historia de nuestro país.

 

Uno de los resultados más evidentes de la inversión que realiza el Estado está vinculado con el significativo crecimiento de la población estudiantil en los últimos diez años. Así lo demuestran los indicadores de escolarización, matrícula, ingreso, permanencia y egreso del sistema educativo. En 2001, la matrícula del Nivel Inicial era de 1.265.771, mientras que en 2010 el número ascendió a 1.484.207. Así, un 17 por ciento más de chicos concurren a las salas de 3 a 5 años, crecimiento importante si se tiene en cuenta que la población de esa franja etaria disminuyó durante ese mismo período.

 

Con respecto al Nivel Primario, en 2001, la tasa de asistencia era del 98.3 por ciento, en cambio, en 2010 la tasa aumentó a 99 por ciento, lo que significa que 4.089.679 niños asisten todos los días a clase. Se desarrollaron diferentes acciones, tales como la entrega de útiles y bibliotecas escolares, la distribución de aulas móviles digitales y la implementación de planes de fortalecimiento escolar. Además, recientemente se crearon alternativas pedagógicas para atender los casos de ingreso tardío y reingreso escolar; y se estableció que los dos primeros años de escolaridad –es decir, 1º y 2º grado- conformen un bloque pedagógico.

 

Por su parte, las aulas del Nivel Secundario no quedaron al margen de esta tendencia dado que la matrícula creció un 8 por ciento: en 2001, 3.904.915 de jóvenes se encontraban dentro del sistema educativo, mientras que 2010, el número ascendió a 4.216.136. Nueve de cada diez chicos de 12 a 17 años están dentro de la escuela. Con respecto a la tasa de egreso, en el año 2003 sólo el 39% de los chicos terminaba la escuela, mientras que en 2010, la cifra asciende al 54%, incluida la población adulta.

 

Con respecto a este nivel, desde hace algunos años se convirtió en uno de los grandes desafíos del Gobierno nacional. Luego de establecer su obligatoriedad en 2006 mediante la Ley de Educación Nacional, se implementaron Planes de Mejora Institucionales (PMI), a través de los cuales se financian diferentes proyectos escolares.

 

En líneas generales, una de las metas alcanzadas fue el aumento del tiempo de permanencia de los alumnos dentro de la escuela, gracias a la habilitación de nuevos espacios para el aprendizaje, como tutorías académicas y de orientación, clases de apoyo y espacios formativos fuera de clase. Se pusieron en marcha, además, estrategias de prevención del ausentismo, abandono y riesgo educativo; al tiempo que se generaron nuevos formatos escolares que amplían y enriquecen la propuesta educativa, como las escuelas de verano, las radios escolares, y las orquestas y coros infantiles y juveniles. También se diseñaron propuestas didácticas específicas para casos de maternidad y paternidad temprana, y de otras situaciones personales que afectan la regularidad presencial.

 

Las escuelas técnicas, merecen una mención especial en este balance que he venido haciendo. Es a partir de la Ley de Educación Técnica Profesional, sancionada en 2005 y en el marco de un modelo productivo que se inició diez años atrás, que las empresas y las industrias comienzan a demandar cada vez más profesionales. Es por eso que se dio un gran impulso a la educación técnica, que tanto se había deteriorado en la década del 90, fruto de la política educativa nefasta del neoliberalismo. Las políticas implementadas demuestran una mejora indudable en el área. Desde el 2003, el presupuesto creció significativamente: en 2003 se destinaban $ 6.700.000 pesos, mientras que en 2012 se alcanzaron $ 1.030.000.000, produciendo un incremento de la matrícula del 13 por ciento.

 

Si de inversiones hablamos, no puedo dejar de referirme a la re significación y jerarquización del trabajo docente que se relaciona con la evolución del salario de los docentes. En el año 2003, un maestro de grado sin antigüedad cobraba un salario mínimo de 366,19 pesos. En 2015, el salario mínimo de un educador sin antigüedad y un turno se elevó a 5.400 pesos.

 

Como resultado, la carrera docente es una opción valorada a la hora de pensar en el futuro. En la actualidad, 384.980 estudiantes cursan los profesorados de nivel inicial, primario y secundario de los 1317 institutos de formación docente de todo el país. Pese a ciertos prejuicios que expresan que ser maestro no es una alternativa elegida por los jóvenes, la matrícula creció un 29 % desde el 2008, año en el que se registraron 298.435 alumnos en carreras docentes.

 

Señor Presidente, innumerables son los logros en materia educativa de este gobierno del cual nos sentimos parte, la inversión educativa se ha incrementado de manera constante en la última década, he tratado de ser breve y mencionar algunos de estos avances en la recuperación y adquisición de nuevos derechos, como docente de profesión y sindicalista de alma no puedo dejar de reconocer este avance y la proyección positiva que existe a fin de ir solucionando cuestiones que aún resta darle solución pero que identificamos la problemática y trabajamos para dar respuestas, porque lo que aún queda por hacer esta en el camino que hemos elegido transitar de la mano de este Gobierno Nacional y Popular.