UDPM VUELVE A DESENMASCARAR, LA CAMPAÑA DE MENTIRAS DE LOS GRUPOS POLÍTICOS-SINDICALES DE SIEMPRE…

Ante una campaña mediática iniciada por sectores políticos-sindicales que operan en nuestra provincia, y que se hallan empeñados en boicotear la necesaria e impostergable actualización del estatuto del docente y que permitirá incluir al marco regulatorio del sector a miles de colegas cuya actividad no encuentra sustento dentro del contrato laboral que debe resguardarlos.


Esta mediática y costosa campaña a la que hacemos referencia, pone al desnudo la incoherencia e irresponsabilidad de estos grupos que se dicen “ultra defensores de la constitución y las leyes” y que pretenden desviar del ámbito constitucional de discusión a la ineludible actualización del Estatuto del Docente, aspirando llevar la discusión a un espacio cuyo ámbito de aplicación no puede suplir las determinaciones de la Constitución Provincial, por lo que resultaría insuficiente a la 

hora de otorgar fuerza de ley a lo que allí se determine, resultando obviamente inconstitucional por el procedimiento utilizado para la actualización pretendida.

 

Lo dicho precedentemente, halla su sustento legal en las prescripciones del Artículo 47º de nuestra Constitución Provincial, que textualmente dice: La Ley establecerá el Estatuto del Docente, los deberes del personal docente dependiente del Consejo General de Educación afectado a la enseñanza o que colabore directamente en estas funciones con sujeción a normas pedagógicas y le asegurara sin perjuicio de los reconocidos por otras leyes, los siguientes derechos básicos: estabilidad, ascenso, traslado, vacaciones estado docente, participación en el gobierno escolar, perfeccionamiento cultural y técnico, jubilación, asistencia social, agremiación y los que constituyan a la dignificación de la función docente.

 

Ante la clara y sabia letra de la constitución, no podemos más que afirmar que es la Ley el único medio que puede actualizar el Estatuto del Docente, teniendo toda Ley un proceso de Formación y Sanción establecido en el Artículo 102º y siguientes de la Constitución Provincial y que obviamente se da dentro del parlamento provincial, no en otro ámbito, nada que sea impulsado por la UDPM y su conductora Stella Maris Leverberg va a ser contrario a los preceptos constitucionales y mucho menos atentatorios a los derechos laborales de los colegas.

 

Del texto constitucional, también claramente se visualiza los derechos mínimos e indispensables que debe contener la Ley llamada Estatuto del Docente y dentro de la enunciación que realiza, en primer términos se halla el derecho a la estabilidad, derecho este que no debe faltar en la norma que regula la actividad docente, por lo que mal podemos hablar de la precarización del trabajo docente y mucho menos de CONTRATOS y/o MONOTRIBUTO como irresponsablemente dicen estos grupos políticos sindicales, con una finalidad clara de mantener a los docentes en situación de incertidumbre, lo que hace más fácil su tarea de mentir y confundir, conducta esta que se terminaría al involucrar a todo el universo de docentes dentro del marco normativo previsto por la Constitución.

 

Debemos así mismo destacar la generosidad puesta de manifiesto por el Presidente de la Legislatura Provincia Ing. Carlos Eduardo Rovira, con la conformación de una comisión especial creada por Decreto 380/14, de brindar la posibilidad a los trabajadores y representantes legítimos de los mismos, a participar activamente en la discusión y aporte de propuestas, dentro de la comisión, las que serán luego sometidas a la discusión parlamentaria, no registrándose antecedentes en este tipo de prácticas, extremadamente democráticas y que no hace más que reflejar el respeto y profunda preocupación por el bienestar del sector docente.

 

Estos grupos mediáticos y extorsivos, solo pretenden frenar y/u obstaculizar con mentiras apocalípticas, un camino cuyo destino final será que todos los trabajadores de la educación se vean contemplados y amparados por un régimen laboral que les permita desarrollar su actividad en plenitud.