APOYO A LA REPÚBLICA ARGENTINA ANTE EL ACCIONAR DE LOS FONDOS BUITRE

Con un Proyecto de Declaración, la Diputada Nacional  Stella Maris Leverberg expresa su beneplácito por la Declaración del Grupo de los 77+China en su reciente Cumbre Extraordinaria de Jefes y Jefas de Estado y de Gobierno, celebrada en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra - Estado Plurinacional de Bolivia el pasado 15 de Junio de 2014,en la cual esta organización pronuncia su preocupación sobre el accionar de los fondos buitre y el peligro que representan para las reestructuraciones de deuda soberana, expresión de apoyo a la República Argentina en su política de desendeudamiento y de crecimiento económico con inclusión social.

 

En estos momentos de profundo malestar que vivimos los argentinos, debido a la 

sentencia de la Corte Suprema de los Estados Unidos, negativa hacia nuestro país, en su pleito judicial contra aquellos fondos especulativos internacionales que se hicieran con bonos de nuestra deuda pública que fueran objeto de la suspensión del pago de la deuda externa y del posterior canje de bonos.

 

El pasado lunes 16 de Junio de 2014, el mencionado cuerpo judicial no hizo lugar a la solicitud de la República Argentina, en el marco del litigio iniciado en el Tribunal Federal del Estado de Nueva York - a cargo del Juez Thomas Griesa- y aceptó la demanda del Fondo NML Capital en términos de reconocer el valor nominal de bonos que fueron objeto del proceso de reestructuración de pasivos llevado adelante por la República Argentina, tanto por el fallecido ex presidente Néstor Kirchner en 2005, como en 2010 por nuestra actual Presidenta, la Dra. Cristina Fernández de Kirchner.


Así, el fallo del mencionado Juez Federal de los Estados Unidos, ratificado en segunda instancia y luego en la Corte Suprema (en la cual, incluso, se permitió a dicho Fondo rastrear activos y bienes de la República Argentina en los Estados Unidos) desconoce los procesos de reestructuración de la deuda encarada por ambas administraciones, en la cual se arribó a una aceptación de casi el 93% por parte de los bonistas extranjeros y nacionales con una quita del 35% (y cambiando la estructura de la deuda externa: mayores plazos y mayor porcentaje de deuda en pesos) y permite que estos fondos cobren por el total del valor nominal de esos bonos defaulteados. Si bien, el fallo beneficia al mencionado Fondo en particular, la sentencia puede sentar precedentes para otros bonistas que no participaron de ninguno de los canjes de deuda de 2005 y 2010 – denominados como “holdouts”- pueden exigir el mismo beneficio. Para añadir mayor preocupación al cuadro, los canjes de deuda incluyeron una cláusula que establece que, en el caso de que la Argentina acordara con otros bonistas una mejor oferta, el resto de los acreedores que ingresaron a esa operatoria pueden exigir igual tratamiento, es decir, pueden también demandar el reconocimiento del 100% del valor nominal de sus tenencias.


Por ello es que estamos hablando de una situación en extremo grave y preocupante, que pone a la República Argentina ante la injusta obligación de cancelar su política de desendeudamiento, que ha sido un verdadero baluarte en términos de desandar el sistema de especulación financiera que había sido montado en la Argentina, a partir de la última dictadura cívico- militar y que culminara en 2003, cuando el fallecido ex presidente Kirchner, asumiera y, de a poco, nuestro país recuperó la dignidad y la capacidad de pago, como para hacer frente a sus obligaciones externas. Pero, como bien lo hemos demostrado los argentinos y argentinas, sólo es posible pagarlas si hay crecimiento con inclusión social.


Pero no es únicamente nuestro país el perjudicado. Para los países emergentes y aquellos que atraviesan graves crisis económicas, encontrarán en este fallo un obstáculo serio para los procesos de reestructuración de deudas, ya que con un simple fallo judicial ajeno a la jurisdicción del propio sistema judicial se perjudica a los acreedores que deciden aceptar esas reestructuraciones y al mismo país deudor.


Estamos, entonces, ante un nuevo modo de dominación, como bien lo definiera la Sra. Presidenta de la Nación en su mensaje a la Nación el pasado 16 de Junio. Se trata de un sistema de opresión que combina el accionar de los fondos buitre con el permiso de la justicia de los Estados Unidos para rapiñar sobre los países de menor porte y asegurar la dominación del capital financiero sobre el planeta entero.


Es este un litigio que alerta a todos los países emergentes, y a los que han mantenido como política de Estado en materia de relaciones exteriores, la consolidación de un mundo multipolar en la que se apueste por el trabajo digno en lugar de la especulación financiera y por el desarrollo con inclusión social, que sólo es posible cuando los pueblos son verdaderamente soberanos y pueden elegir su destino.


Por ello, Sr. Presidente, es que celebramos la declaración del Grupo de los 77+China. Esta organización internacional e intergubernamental – que hoy suma 133 países- es un conjunto de naciones que en 1964, en el marco de las Naciones Unidas, comenzaron a organizarse, en función de intereses económicos, para mejorar su capacidad de negociación en el escenario internacional y a sentar posiciones comunes la cooperación en diversos campos: comercio, alimentación, agricultura, energía, industria, materias primas y finanzas. Un gran objetivo del G77+China, es la promoción del comercio Sur- Sur, como medio de incrementar el desarrollo entre naciones emergentes.


Por ello, no es menor que en la última Conferencia de Jefes y Jefas de Estado y de Gobierno de los países miembros celebrada en Santa Cruz de la Sierra (Estado Plurinacional de Bolivia) el pasado 15 de Junio de 2014, los mandatarios acordaron una Declaración conjunta en la que, en su punto 128, expresa lo siguiente: “También recordamos que en decenios anteriores y en los últimos años la gestión de la deuda soberana ha sido una cuestión crucial para los países en desarrollo. En los últimos tiempos, ha surgido una nueva preocupación relacionada con las actividades de los fondos buitre. Algunos ejemplos recientes de las acciones de los fondos buitre en los tribunales internacionales han puesto de manifiesto su carácter altamente especulativo. Esos fondos plantean un peligro para todos los procesos futuros de reestructuración de la deuda, tanto para los países en desarrollo, como para los países desarrollados. Por consiguiente, reiteramos la importancia de no permitir que los fondos buitre paralicen las actividades de reestructuración de la deuda de los países en desarrollo ni priven a los Estados de su derecho a proteger a su pueblo conforme al derecho internacional”.


Hablamos, entonces, de un apoyo contundente de este conjunto de naciones, que refuerzan los conceptos que la Argentina ha venido desplegando para explicitar su postura en la lucha contra los fondos buitre, y por la consolidación de la política de desendeudamiento, que bien sirve de enseñanza para otras naciones hermanas que se encuentran ante el mismo escenario que nuestro país se encontrara en el pasado.


Pero es, además, una Declaración que suma relevancia a otras expresiones de apoyo en el mismo sentido de terceros países (como México, Brasil y Francia), del propio gobierno de los Estados Unidos y del Fondo Monetario Internacional. Y que pone en perspectiva la voluntad de pago de la República Argentina ya suficientemente demostrada tanto en los canjes de deuda (incluso del sancionado por este Congreso en 2013), por el pago de la deuda al FMI en 2005 por el ex presidente Néstor Kirchner, el pago de sentencias desfavorables en el CIADI y el recientemente celebrado acuerdo con el Club de París.


Con lo cual queda expuesta la postura de diversos países y organismos internacionales, de nuestra Nación en términos de honrar sus deudas y del pueblo argentino, que ha pagado con sangre, sudor y lágrimas el enorme perjuicio que significaron las políticas de corte neoliberal que construyeron el andamiaje para el endeudamiento que nos sumió en esta situación.


Por ello es que, concibiendo el presente momento como una instancia para reflexionar, para aunar posiciones y defender los intereses de nuestro país –dejando de lado la coyuntura política y las apetencias personales y partidarias-, es que solicito a mis pares el acompañamiento en el presente proyecto de resolución".

 

Stella Maris Leverberg

Diputada Nacional - Frente Renovador de la Concordia Social