LEY PARA PROMOVER EL TRABAJO REGISTRADO: MAYORES OPORTUNIDADES PARA TRABAJADORES Y EMPLEADORES...

La iniciativa que el Poder Ejecutivo diseñó en referencia a la necesidad de reducir las cifras de empleo no registrado y que ya cuenta con media sanción de la Cámara Alta, llega en un momento especial de la realidad laboral de la Argentina, que con cifras de desempleo consolidadas en niveles de un dígito, se enfoca ahora en la calidad del empleo, la seguridad de los trabajadores, su derecho a aportes jubilatorios, y las necesarias tareas de fiscalización para evitar el fraude laboral, habitualmente visto en determinados niveles de empleadores.

 

Ese fraude laboral, donde los trabajadores son obligados a facturar como independientes por sus servicios y, directamente la situación de aquellos contratados “en negro”, totalmente fuera del sistema de registro del empleo, son a menudo justificados por costos laborales que, cuando no son excesivos son por lo menos una excusa para ser definidos como tales.

 

Pero es importante destacar algo, ¿dónde son realmente altos los costos laborales? En las microempresas de hasta 5 trabajadores, que no 

casualmente serán las más favorecidas junto a sus empleados, con la parte más amplia de la ayuda que prevé el Estado si aprobamos el proyecto en cuestión.

 

Como se ha venido discutiendo en comisiones y es de destacar esta idea, ha recogido el apoyo de buena parte de la oposición, la iniciativa busca la reducción permanente de contribuciones patronales para las mencionadas microempresas, además de medidas de fortalecimiento en la fiscalización e inspección.

 

Pero por otra parte, dadas las oportunidades necesarias para que se salga de la situación de precarización, se avanzaría en la creación de un registro donde se incluirá a las empresas que violen la legislación laboral. Un Registro Público de Empleadores que hayan sido sancionados, que contendrá a aquellos que no registren a sus trabajadores y también a quienes contraten niños o adolescentes fuera de la ley o lleguen a casos de trata por trabajos forzados, algo visiblemente puesto a consideración de toda la ciudadanía en los últimos tiempos, algo que debería avergonzar a varios que sin embargo se oponen a iniciativas como la que discutimos.

 

Son todos estos elementos, además de un régimen transitorio de quitas en las contribuciones ya para empresas con diferentes escalas en cantidad de empleados pero superiores a las mencionadas de hasta 5 trabajadores, los que confluirán en un paquete de medidas que sin dudas provocará el interés de quienes hoy por diferentes razones tengan trabajadores informales.

 

Además, en lo que hace a empresas de mayor capacidad, se reconocerá con medidas promocionales, la toma de nuevos empleados registrados.

 

En un plano ya más profundo, este proyecto que no busca más que dignificar el trabajo de los argentinos -afortunadamente la mayoría dentro de la denominada población económicamente activa- crea un Régimen Especial y Permanente de Contribuciones a la Seguridad Social para Microempresas de Menores Niveles de Productividad y Competitividad. Es decir, ayudar a los pequeños empleadores, con bajos niveles de rentabilidad y definiendo claramente las escalas necesarias en cuanto a facturación e ingresos, a que puedan contar con beneficios que le den previsibilidad a las mismas y naturalmente al sostenimiento del empleo de sus trabajadores.

 

Y como punto central para esas microempresas, un aporte que evidentemente será de gran alivio, será la limitación que en sus nuevas potestades podrá determinar el Estado a las cuotas por las coberturas de las Aseguradoras de Riesgos de Trabajo (ART) que, en muchos casos, se convierten en un peso mayor a la hora de pensar en trabajadores en blanco.

 

No hay por lo expuesto, mayores elementos a considerar como eventuales inconvenientes para una iniciativa que surge, más allá del reclamo de los sectores empresariales y gremiales, podríamos decir que hasta de la propia autocrítica del Gobierno, que ha reflexionado una vez más sobre la idea de que algunas pautas fiscales con el paso del tiempo deben corregirse, adecuarse y reconsiderarse para volverse verdaderas herramientas que acerquen soluciones.

 

Cientos de veces se ha escuchado hablar de los “costos laborales” de la Argentina, como un punto a contramano de muchos otros positivos que han venido haciendo a la consolidación del desarrollo del país en la última década. Si quedaba la oportunidad de revisar esas condiciones, aquí estamos para ello, frente a una iniciativa del propio Poder Ejecutivo que nos da la posibilidad de avanzar hacia una mayor afirmación de que el rumbo es seguir creciendo, pese a los agoreros, pese a las tempestades del mundo y sus réplicas locales y, sobre todo, pese a quienes siguen oponiéndose a la realidad de un país que no deja ni un segundo de incluir, palabra clave que resume al espíritu de esta ley, inclusión laboral como derecho inalienable de todos quienes día a día buscan su sustento con esfuerzo, pasión y esperanza.

 

Señalo para terminar: en pocos años dejamos de discutir desempleo, para ocuparnos de la calidad del trabajo argentino."

 

STELLA MARIS LEVERBERG

DIPUTADA DE LA NACIÓN