ENTENDIMIENTO CON IRÁN: LA OPOSICIÓN BUSCA IMPEDIR A LA JUSTICIA Y CUBRIR SUS HUELLAS

Si hubo episodios en la historia contemporánea de la Argentina que no tienen punto de comparación por su tenor violento, esos fueron los atentados contra la comunidad judía. Buenos Aires tiene una de las más importantes colectividades del mundo y el terrorismo internacional nos lo ha hecho recordar dos veces en pocos años. Pero la Justicia, tan necesaria como urgente, no llegará si se detiene el proceso investigativo, proceso que seguramente echará luz sobre las responsabilidades exteriores como sobre los nexos locales de los atentados, puntualmente el que se perpetrara contra la sede de la AMIA.

 

Ahora, sería bueno saber ¿cómo se supone que hubiera obrado la oposición, que parece tener respuestas a todo desde el lugar que le toca ocupar desde hace varios afortunadamente, si el avance de las investigaciones se encuentra con un casi punto muerto como el actual. La pista iraní, que el fiscal se empeñó en profundizar hasta lo último posible nos llevó a todos los argentinos interesados en la verdad a un punto de definición que requiere del Memorando que hoy estamos tratando.

 

¿Qué hubiera, reitero, hecho la oposición política argentina? Buscar un chivo expiatorio, inculpar sin fundamentos a alguien más? O, como realmente decidió la Argentina de la Verdad, la Memoria y la Justicia, avanzar en un proceso que permita a la Justicia avanzar dentro del propio Irán con la investigación.

 

Es impensable dar marcha atrás, es imposible plantearse con una nación tan particular como esa, apelar a la fría letra 

de algunos preceptos de los organismos internacionales y tener éxito en ello. ¿Alguien pude imaginar acaso que la Justicia argentina pida la extradición de determinada persona desde Irán y logre su cometido sin problemas?

 

Evidentemente es necesario avanzar en este contexto, en contar con un marco que permita llegar hasta donde se pretende, y es a tal efecto que se pensó en el Memorando.

 

Por otro lado, ¿qué garantías más justas que las que ofrezca una comisión formada por juristas de prestigio argentinos, de la contraparte, y de un país extranjero neutral en lo político podríamos pretender? Es allí dónde debemos depositar nuestra confianza y aportar todo nuestro esfuerzo para garantizar a la Justicia la posibilidad de seguir adelante, por ejemplo con la posibilidad de interrogar en Irán a quienes pudieran haber estado implicados en tan luctuoso hecho.

 

Es cierto que entre las personas que la investigación puso en la nómina de acusados hay quienes han formado parte del gobierno iraní, pero también es cierto que hay voluntad de apertura hacia la verdad desde ese, insisto, tan complejo y diferente país.

 

Como es evidente, la oposición busca frenar el acuerdo amparada en un demagógico y trastocado supuesto apoyo a ciertos sectores de la comunidad judía. Pero en realidad, y a todas luces lo que hace es alejarse de la Justicia, preconcibiendo al asunto como de estrictas características raciales o étnicas, sin dejar que se investigue de la forma más equilibrada y aséptica posible, honrando así realmente a las víctimas y sus familias, llevándoles verdad y no venganza y aparente reparación sin ahondar en las razones y el fondo de los hechos.

 

Además, para concluir, es evidente que la oposición busca cubrir sus huellas, porque durante su gobierno, el del radicalismo, el del viejo justicialismo abarcado por la década menemista y el de la etapa del ex presidente no votado por el pueblo Eduardo Duhalde, se perfeccionó un mecanismo de enmascaramiento de la investigación, que inculpó a inocentes, a intermediarios no probados, a policías y contaminó todo con un sinnúmero de elementos de lo que se denominó la conexión local, algo de lo que hasta ahora no ha habido mayores certezas de su veracidad y seriedad en cuanto los méritos para tales acusaciones. Al menos, en gran parte de los casos. ¿Es eso lo que quiere dejar firme la oposición?

 

Se han dicho en desmedro de este gran esfuerzo político, diplomático y de verdadero trabajo serio de parte de las autoridades argentinas muchas barbaridades, y la gran mayoría con el agravante de dar todo el tiempo la impresión de ser forzadas, falsas, amañadas, y por sobre todo insensibles con la misma memoria de la víctimas, vapuleando con fines políticos y electoralistas el honor que deberían rendirles.

 

Creo por el contario, que estamos todos ante una oportunidad de dar grandes pasos hacia la verdad, Memorando de Entendimiento mediante. Luego restará a la Justicia dar una nueva muestra de que puede y debe estar a la altura de las circunstancias.