PER SÁLTUM: "EN RESGUARDO DE LA JUSTICIA MÁS URGENTE"

No es nueva la frase de que “la justicia lenta no es justicia” pero a la luz de numerosas situaciones vistas en causas resonantes podríamos agregarle el concepto de que tampoco es justicia aquella que se imparte a fuerza de criterios que no muestran al sentido común como eje central.

 

Ese sentido común no se aparta nunca de la idea de que los casos de gravedad institucional deben ser resueltos en tiempos que no desvirtúen a la necesidad misma de justicia sobre los mismos. Vale decir que la contradicción es doble: si la respuesta llega tarde y a la vez lo hace por caminos de una perversa complejidad, como se ha visto y se ve en algunos casos de dominio público, la idea de justicia prácticamente se disuelve.

 

Lo que propone el proyecto que nos ocupa, que busca habilitar un mecanismo serio, con respaldo legal específico y adecuado a los tiempos que corren, que no siempre son los de la administración de justicia, es dar abiertamente la 

posibilidad de PER SALTUM a que aquellas causas con sentencia en primera instancia, y cuya incidencia pública lo amerite, para que puedan someterse al criterio del máximo órgano judicial de la Nación sin caer en la profunda maraña de procedimientos que a veces pareciera el acceso a una segunda instancia en Tribunales que traten su apelación.

 

La iniciativa, que contiene una claridad especial en este aspecto, prevé el estricto criterio de aplicación en caso de necesidad por razones de Gravedad Institucional y garantizará en sí misma el derecho de que la cosa a juzgar sea merituada a fondo por la Corte Suprema de Justicia. Muy clara es también la idea de que no se aplicará el mencionado mecanismo, bajo ninguna circunstancia, a casos del fuero penal, que por otra parte están bajo el paraguas de tratados internacionales en lo referido a la administración de justicia en instancias dobles que garanticen transparencia, imparcialidad y primacía del derecho a defensa.

 

Será entonces y para garantía de todos, el mecanismo del Per Saltum, una herramienta de aplicación excepcional y específicamente para los ya citados casos de evidente Gravedad Institucional, donde el fallo puntual en primera instancia deba considerarse pasible de ser revisado siempre que el origen del mismo afecte en forma individual o colectiva los intereses que directamente deban ser resguardados en nombre del propio Estado como garante por razones impostergables.

 

No es nuevo que en la Argentina el abuso del sistema judicial sobre todo en causas de connotaciones políticas ha devenido a menudo en insondables laberintos jurídicos que, como primera afrenta al derecho, casi inevitablemente, experimentan la dilación en las definiciones que, como se dijo al principio, termina perfeccionando el postulado de que la Justicia lenta no es Justicia.

 

Por ello queda clara y sin necesidad de mayores argumentaciones la urgente demanda de un mecanismo que, con todas las condiciones que deberá cumplir para aplicarse, libere en forma directa y a criterio de la más absoluta seriedad, al caso que lo amerite, de la a menudo infranqueable complejidad del sistema judicial en nombre del bien común, el respeto institucional y la garantía de la aplicación correcta del derecho a la administración de Justicia.

 

 

STELLA MARIS LEVERBERG

Diputada de la Nación