EL PROYECTO DE LEY DE LEVERBERG, SOBRE DONACIÓN DE SANGRE SIN DISCRIMINACIÓN, TUVO DICTAMEN FAVORABLE EN COMISIÓN

El proyecto apunta a la eliminación en los formularios del Ministerio de Salud de preguntas sobre la sexualidad. En caso de admitir la condición de lesbiana, gay, bisexual o transexual, se impide ser oferente. “No hay grupos sino conductas de riesgo”, advirtió Esteban Paulón, al frente de la presidente de la Federación Argentina de lesbianas, gays, bisexuales y trans.

 

La posibilidad de que lesbianas, gays, bisexuales o transexuales donen sangre será analizada en el Congreso de la Nación, de la mano de un proyecto que determina la eliminación de preguntas sobre la orientación sexual en el cuestionario elaborado por el Ministerio de Salud de la Nación para los oferentes. Desde la Federación Argentina de lesbianas, gays, bisexuales y trans (FALGBT) advirtieron: “Existen conductas de riesgo pero no grupos o personas de riesgo. Los homosexuales vienen sufriendo esta discriminación que duele muchísimo”.

 

Este jueves obtuvo dictamen favorable en Diputados el proyecto para permitir donación de sangre sin discriminación. Las comisiones de Salud y Legislación General de la Cámara de Diputados dieron luz verde al proyecto de ley.

 

En el debate se incorporan dos iniciativas en el mismo sentido de los Diputados Stella Maris Leverberg (FPV) y 

Ricardo Gil Lavedra (UCR). La iniciativa prevé la modificación de los formularios que se utilizan para el proceso de donación de sangre, eliminando de ellos las preguntas sobre la orientación sexual de las personas. Consultado, el presidente de la FALGBT, Esteban Paulón sostuvo: “Hay un formulario del Ministerio de Salud que hay que llenar para donar sangre, algunas preguntas apuntan a conocer si el oferente mantuvo relaciones sexuales con personas del mismo sexo y en caso de ser afirmativo, se impide la donación”, precisó. “Esas ideas provienen de la primera pandemia del VIH, cuando se hablaba de grupos de riesgo”, observó y continuó: “En ese entonces, eran los homosexuales y usuarios de riesgo”. Sin embargo, advirtió: “Esto fue descartado, ya se habla de prácticas de riesgo” y explicó: “Si alguien no se cuida con preservativo o no usa una jeringa descartable para drogarse no importa su condición sexual”.

 

Paulón lamentó que esta idea haya “reforzado un estereotipo” que hoy se convierte en discriminación. Aunque aclaró que los formularios no rigen en los efectores públicos de Rosario y Santa Fe, aseguró que en las clínicas privadas y en el resto del país, las preguntas sobre la homosexualidad de los oferentes forman parte del trámite formal de donación de sangre. “Hay una complicidad médica en todo esto”, denunció y manifestó que muchas personas han sufrido este tipo de discriminación, no pudiendo donar su sangre. “Esto duele muchísimo, se supone que es un acto de bien y en vez de poder llevarlo a cabo, se les impide si reconocen su condición sexual”, dijo.

 

El proyecto de Cortina, con el aval de las comisiones de Salud y Legislación General de la Cámara baja, está listo para ser tratado en el recinto a la brevedad. “La iniciativa plantea una cláusula excluyente por la que una persona puede decidir si está o no en condiciones de donar sangre”. Esta alternativa requeriría que se brindara información sobre los condicionamientos que existen en torno a la donación sanguínea a fin de que el donante pueda discernir si es posible o no llevar a cabo su intención.